No estoy muy animoso, más bien desanimado... aletargado quizás... ya ni me enfado.
Mi madre tira la toalla, quiere dejar de trabajar, tratar de encontrar una salida, dejarlo y venderlo todo, irse a la playa con mi abuelos a rastras, irse a no hacer nada... supongo que ni siquiera salir de la cama. No tengo ni idea de que pensar, pero se que como siga en ese trabajo, con esas ganas de morirse, se morirá. De hecho le salen nódulos por todas partes desde el colon a la tiroides... yo no se que decirle... casi ni que sentir. Le doy mi apoyo pero le pongo pegas, quiero que lo haga pero me asusta... bueno tampoco me asusta tanto... es un run run... pero en general me quedo inerte, como de plastico, un plastico de esos blandos, sordos y grises de los contenedores. Cada vez me afectan menos las cosas de fuera, y más las de dentro... aunque sea no recordar un canción.
Por otro lado ayer estuve en una presentación de nuestros proyectos de innovacion a los dueños de españa, el consejo de administracion de Telefonica, Cesar Alierta incluido (hasta el consejero delegado de Zara andaba por alli). Te habría gustado verle compadre, ver como daba codazos a su compañero de silla mientras dejaba resbalar el culo, como saca la lengua cuando escucha y como se tapa la boca con la mano para que no le vean sacar la lengua. Los dientes negros y gestos de tonto. Eso si, parece majo, todo sea dicho.
Tambien estaba el ultimo fichaje de I+D un mierdecilla sacado de japon con un puesto que le queda grande, tapando su inseguridad gritando a sus empleados... a mi me hizo ponerme una corbata (yo le dije que me pasase una Visa y en quince minutos me ponía como un pincel)... al final me toco ponerme una chaqueta y una corbata de prestado... eso es Innovación. Corbatas de mierda. Supongo que todo se reducía a que mi director dijo que yo entraba, y entré (con los directores y presidentes), a él debio joderle bastante... como que le quitaba lustre a su puesta de largo.
No me apetece ni escribir... ahora paso las tardes pintando figuritas de metal... bueno llevo tres tardes haciendolo... entretiene... y me quita los suspiros.
jueves, 26 de abril de 2007
martes, 24 de abril de 2007
Mañanero
A estas horas, media de silencio convalida todo el necesario para soportar un día más de ruido y palabras; el carbonero en la rama, el pito real cruzando hacia el bosque, el cernícalo en la cornisa. La lluvia en el patio. Cuándo se callará toda esta gente; están a punto de llegar, con su palabreria inútil, provocando la mía. Te imagino a ti ahora ya en tu oficina, proponiendo un café, animoso y enfadado a la vez. Te mando un abrazo silencioso y mañanero.
domingo, 22 de abril de 2007
Juegos
Todos los juegos tienen que ver con la iniciación, con un aprendizaje para el futuro. Para qué se estaban preparando esos dos chiquillos tuyos?Para nada; solo se dejan llevar por la prisa.
Feliz
"Tiene dos hijos. La generación del derecho a ser feliz tiene todo doble, gemelo: dos coches, dos televisores, dos ordenadores, dos equipos de música, dos casas, dos perros, dos carreras, dos teléfonos celulares, dos fijos, dos hijos. A veces tiene dos vidas, o pretende vivir dos veces.
Y tiene dos árboles. Uno de ellos suele ser un olivo traído de los campos andaluces y cuyas cenicintas ramas jamás se varean en invierno, ni se recogen en mantas sus aceitunas, aunque el precio que se pagó por el árbol supera con creces al del aceite necesario para una familia de cuatro personas durante diez años. Son olivos que dan pena. Haga sol o esté nublado, se les ve más grises, más plateados, más argentinos que a otros olivos del campo: son los olivos más tristes del mundo, siempre melancólicos, mustios, fuera de sitio. Más que olivos trasplantados, traídos de los campos andaluces, se diría, casi se podría asegurar, que son olivos secuestrados. Claro que de esas cosas, la generación del derecho a ser feliz no se entera porque les han convencido que un suburbio es el campo.
Paciencia, espera, renuncia, resignación, qué palabras tan viejas. Como el viajar callado del que va y nadie sabe que ha ido. La generación del derecho a ser feliz viaja también dos veces: una, el viaje real; otra el viaje medianero, que consiste en verlo todo a través de una cámara que relata sin piedad lo único que percibe su único ojo: paisajes sin dolor, mares sin brisa, gente en pantalón corto. A veces alguien rebobina y viaja ocho veces. La generación del derecho a ser feliz jamás se compadece de los que se han quedado.
Quiza esta falta de compasión por el próximo sea una de sus principales características, porque la generación del derecho a ser feliz cree tener tanto derecho a ser feliz, que causa infelicidad por donde pasa".
Mónica Fernández-Aceytuno.
miércoles, 18 de abril de 2007
Un tio de puta madre.
Hay que reconocer que le echaste un par de cojones, y que al fin conseguiste ser realmente útil. Parece que encontraste tu lugar en el mundo, y aunque "en el cosmos" no sea la mejor respuesta, seguro que mejora si te abrazan.
Yo sigo tranquilo... sin excesos... con discusiones de esas que no se deberían producir y que me dejan frío... frecuentes... demasiado. Lo mas posible es que sean culpa mía, es duro ser el centro del universo cuando los demás no lo saben. Me acuesto como muy tarde a la una... y una vez cada dos meses salgo por ahí a prenderme fuego. Eso si, algo curioso... cada vez que salgo termino mordiendo a alguna... nunca me había pasado eso... y ya van dos de dos. El otro día en una fiesta, dos chiquillos jugaban conmigo: "Es mi novia ¿no te lo crees?" "yo soy gay ¿no te lo crees?" "mira mira pero la doy un beso igual" "blah blah blah..." la verdad es que me daba exactamente igual lo que me decían, borracho perdido y esperando. En un minuto los besos, los de ella, eran para mi. Mientras el miraba, nos dimos cuatro o cinco buenos besos. Creo que si que eran novios... al final el dijo "Me siento como un machote por haber soportado que mi novia se enrolle con otro. Eres un tío de puta madre"... a mi también me dio igual... pero la volví a morder. Ella, muy jovencita y algo feita, pero sabia bien...
Soy un cabron... creo que todo es culpa del puto Bukowsky, estoy leyendo sus poemas póstumos... y siempre me hace estragos
Yo sigo tranquilo... sin excesos... con discusiones de esas que no se deberían producir y que me dejan frío... frecuentes... demasiado. Lo mas posible es que sean culpa mía, es duro ser el centro del universo cuando los demás no lo saben. Me acuesto como muy tarde a la una... y una vez cada dos meses salgo por ahí a prenderme fuego. Eso si, algo curioso... cada vez que salgo termino mordiendo a alguna... nunca me había pasado eso... y ya van dos de dos. El otro día en una fiesta, dos chiquillos jugaban conmigo: "Es mi novia ¿no te lo crees?" "yo soy gay ¿no te lo crees?" "mira mira pero la doy un beso igual" "blah blah blah..." la verdad es que me daba exactamente igual lo que me decían, borracho perdido y esperando. En un minuto los besos, los de ella, eran para mi. Mientras el miraba, nos dimos cuatro o cinco buenos besos. Creo que si que eran novios... al final el dijo "Me siento como un machote por haber soportado que mi novia se enrolle con otro. Eres un tío de puta madre"... a mi también me dio igual... pero la volví a morder. Ella, muy jovencita y algo feita, pero sabia bien...
Soy un cabron... creo que todo es culpa del puto Bukowsky, estoy leyendo sus poemas póstumos... y siempre me hace estragos
Cosas que merecen la pena
Hace cinco meses holgazaneaba en un despacho confortable, cuatro horas cada mañana y otras tres horas dos tardes a la semana. No tenía ni idea de lo que era un equipo de sonido Meyer ni de lo que ganaba un programador teatral. No conocía ni a Cristina ni a Maria Antonia, ni la dulce sensación de trabajar con dos mujeres inteligentes a las que no me apetece follarme, y no sólo por el hecho de estarme follando a Olga con unas ganas que creía sepultadas. Hace cinco meses no sabía quien había sido Luis Moya, ni sabía que la mejor forma de atarte a un trabajo es haciendote amar el edificio donde trabajas, aunque ese edificio haya sido un icono del franquismo. Desde hace cinco meses lucho con los míos, al lado y a la vez en contra de los poderosos. Apenas veo a mis amigos de antes, por pereza y aburrimiento. Apenas veo la tele. No me hago pajas (tal vez ahí esté la clave de las ganas de follar a Olga cuando la veo el fin de semana). Sigo sin fumar. Apenas bebo.
Hace cinco meses no me despertaba en mitad de la noche y preguntaba "dónde está mi madre?", y Olga no me contestaba "en el cosmos", y yo no le replicaba con seguridad "no, está en Benidorm". Aunque no la encontrara aquella noche.
Yo también te echo de menos, aunque de ti nunca me había ido.
martes, 17 de abril de 2007
Cosas que merecen la pena
Porque no me pienso quedar
aislado
de una de las pocas cosas que merecen la pena.
Me gustaría leerte y leerme
en este sitio sin Putas con mayúscula
ni gente con minúscula.
Aquí le espero compadre.
aislado
de una de las pocas cosas que merecen la pena.
Me gustaría leerte y leerme
en este sitio sin Putas con mayúscula
ni gente con minúscula.
Aquí le espero compadre.
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